Los que vuelven de la muerte
MAY
16
New Scientist Magazine
A pesar de que son bastante comunes, las experiencias cercanas a la muerte nunca han sido explicadas adecuadamente. Las sugerencias más racionales las relacionan con una caída de los niveles de oxígeno en el cerebro, y se han propuesto diversas explicaciones para dar cuenta cabal de por qué esta hipoxia puede gatillar experiencias vívidas.
Algunos científicos aseguran que podrían ser producidas por una molécula hipotética llamada "endopsicosina", que ata las neuronas y las protege de la hipoxia. Otros sospechan que la inundación de endorfinas en la amígdala, la parte del cerebro asociada con las emociones, podría desembocar en euforia y sentimientos de desapego.
La caída de los niveles de oxígeno también podría causar descargas eléctricas -similares a las que produce la epilepsia- en el hipocampo, relacionado con la memoria, hecho que lleva a una repetición de eventos ya vividos. La actividad en la amígdala podría prestarles a estas visiones el matiz espiritual. Otros observadores señalan las anestesias y los analgésicos como posibles causas.
De hecho, la lista de explicaciones sigue de manera interminable. Pero muchas de ellas fallan a la hora de dar cuenta de la experiencia en su totalidad y resultan imposibles de probar científicamente.
En un esfuerzo sin precedentes, NVDD envió un corresponsal exclusivo al Centro Regional de Trastornos del Sueño Minnesota, en Minneapolis, Estados Unidos donde pudo ingresar a uno de los sitios más celosamente custodiados del planeta: el lugar donde se investiga "el punto de no retorno", la invisible barrera que separa la vida de la muerte.
Si bien ese punto es descripto desde hace miles de años por diversas fuentes, hasta el día de hoy, no se conocen mayores datos. Algunos lo describían como una puerta detrás de la cual espera alguien (personas que varian dependiendo de la religión, Jesús, un pariente muerto, Yamraj, el dios de los muertos); otros, como un abismo sobre el que hacen equilibrio; otros, a partir de la invención de la bombilla eléctrica, la imaginan como una luz muy fuerte.
"Morir es nada", afirma el encargado de relaciones públicas del nosocomio, "es un proceso que nos afecta a todos por igual", sigue explicando mientras nos muestra las modernas instalaciones, "vivimos porque estamos muriendo continuamente; morimos porque hemos vivido continuamente."
Nos ofrecen entrevistar a un sujeto muy particular, alguien que va y viene entre la vida y la muerte como quien sale a comprar azúcar.
"Joe ya no le teme a la muerte", nos lo presentan, "de hecho, la última vez que le sucedió, disfrutó del viaje".
Joe, el experimentado NDE (near death experiences) relata como, primero fue lanzado hacia la oscuridad y luego vino una luz brillante, un campo de flores y un hombre vestido de blanco que le contó cosas de su futuro.
¿Qué cosas?, preguntamos ansiosamente, pero se negó a contestar la requisitoria.
"Cuando desperté", recuerda Joe, "los doctores me dijeron que durante cuarenta y cuatro segundos, mi pulso se había interrumpido", sonríe socarronamente y fuma cigarrillos uno trás otro de manera compulsiva.
Lo consultamos por sus planes, queremos saber si piensa repetir la experiencia en el corto plazo y nos explican que el entrenamiento es largo y que recomiendan dejar pasar entre cuatro y cinco semanas para permitir una recuperación total.
"Quiero dar mi mejor esfuerzo, no quisiera defraudar a mis admiradores y a los aficionados en general", afirma.
"No todos son tan profesionales como Joe", nos aseguran, "algunos sobrevivientes cuentan encuentros infernales que los dejan deprimidos durante meses".
"Una mujer vagó a la deriva más allá de las estrellas hasta un vacío infinito, donde escuchó voces que se mofaron acerca de la oscura eternidad en la que estaba por ingresar. A un hombre lo atormentaron múltiples demonios que parloteaban como mirlos acerca de su cuerpo colgante, luego de que se intentó ahorcar".
¿Y eso no le asusta?, preguntamos.
"No, par nada", nos respondió Joe mientras nos guían hacia la salida, "esos son aficionados."

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